viernes, 5 de noviembre de 2010

Violencia contra la mujer.

violencia mujer
Violencia contra la mujer. La violencia contra la mujer es la más aberrante y vergonzosa violación de los derechos humanos, este accionar no sabe de raza, cultura, riqueza o límites geográficos.
La violencia contra la mujer tiene varias facetas, algunas de las cuales son:
•    Violencia doméstica
•    Trata de mujeres y niñas
•    Mutilación genital femenina


Violencia doméstica:
Se refiere a la violencia en el hogar, golpes propiciados por el conyugue así como ataques verbales. La violencia y las violaciones en elhogargeneran además de innumerables problemas psicológicos en la mujer agraviada, enfermedades como cáncer mamario, cáncer del cuello del útero,partoobstruido y accidentes de tránsito.
Trata de mujeres:
Las mujeres y niñas de bajosrecursosson el grupo más vulnerable ante este tipo de violencia. Muchas son engañadas y seguidamente prostituidas contra su voluntad, mientras que otras mujeres acceden animadas por promesas de buenos ingresos y la posibilidad de salir de la pobreza.
Mutilación genital:
En África, Oriente Medio y Asia la mutilación de los genitales femeninos son una práctica lamentablemente muy corriente. Millones de mujeres y niñas han sido sometidas a estas prácticas de origen ritual.
Esta práctica también conocida como “circuncisión femenina”, se basa en la extirpación del clítoris, la que puede ser total o parcial, en algunos casos también se retiran los labios vaginales y la sutura de la vulva, esta versión extrema se llama infibulación.

También son considerados actos de violencia contra la mujer:
•    Violencia en conflictos armados
•    Esclavitud sexual
•    Embarazo forzado
•    Infanticidio femenino
•    Feminicidio
•    Violaciones
•    Prostitución forzada

En el año 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas, creó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, la que marca que cualquier tipo de violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación.
La violencia contra la mujer es la violencia que se ejerce contra las féminas por el solo hecho de ser mujeres. La violencia contra la mujer va desde la discriminación, hasta la agresión verbal, física, psicológica y el homicidio.
Se estima que al menos una de cada tres mujeres en el mundo fueron víctimas de la violencia de género en algún momento de sus vidas. La violencia contra la mujer es la primera causa de muerte o invalidez entre las mujeres que tienen entre 15 y 44 años.

Para acabar con la
     violencia contra la mujer
Mundialmente, por lo menos una mujer de cada tres ha sido golpeada, forzada a tener relaciones sexuales, o maltratada de alguna manera en el curso de su vida. El agresor es con frecuencia un familiar. Cada vez más se reconoce que la violencia basada en el género es un importante problema de salud pública y una violación de los derechos humanos.
Los efectos de la violencia pueden ser devastadores para la salud reproductiva de la mujer y para otros aspectos de su bienestar físico y mental. Además de causar lesiones, la violencia lleva a que aumente el riesgo a largo plazo de la mujer a desarrollar otros problemas de salud, como dolores crónicos, discapacidad física, uso indebido de drogas y alcohol y depresión. Las mujeres con una historia de maltrato físico o abuso sexual también enfrentan un riesgo mayor de embarazos involuntarios, infecciones de transmisión sexual y resultados adversos del embarazo. Pero las víctimas de la violencia que acuden a los profesionales de salud en busca de asistencia suelen tener necesidades que éstos no reconocen, no investigan y no saben cómo abordar.

¿Qué se entiende por violencia basada en el género?

La violencia contra las mujeres y las niñas incluye el maltrato físico y el abuso sexual, psicológico y económico. Generalmente se la conoce como violencia "basada en el género" por desarrollarse en parte a raíz de la condición subordinada de la mujer en la sociedad. Muchas culturas tienen creencias, normas e instituciones sociales que legitiman y por ende perpetúan la violencia contra la mujer. Los mismos actos que se castigarían si estuvieran dirigidos a un empleador, un vecino o un conocido, suelen quedar impunes cuando el hombre lo dirige a la mujer, especialmente en el seno de la familia.
Dos de las formas más comunes de violencia contra la mujer son el abuso por parte de sus compañeros íntimos y la actividad sexual forzada, sea que tengan lugar en la niñez, en la adolescencia o en la vida adulta. El abuso por parte del compañero íntimo, también conocido como violencia doméstica, maltrato de la esposa o agresión, casi siempre está acompañado de abuso psicológico y, en una cuarta parte a la mitad de los casos, de relaciones sexuales forzadas. En su mayoría, las mujeres maltratadas por sus compañeros sufren agresiones en numerosas ocasiones. En realidad, las relaciones abusivas se desarrollan comúnmente en una atmósfera de terror.

Cómo pueden ayudar los dispensadores de atención de salud

Es mucho lo que pueden hacer los dispensadores de atención de salud para ayudar a las clientes que son víctimas de actos de violencia basada en el género. Pero los dispensadores de atención de salud suelen perder la oportunidad de ayudar porque a menudo no están enterados de los problemas, son indiferentes o tienen una actitud crítica hacia las clientes. Con capacitación y apoyo de los sistemas de atención de salud, el personal sanitario puede hacer más para responder a las necesidades físicas, emocionales y de seguridad de las mujeres y niñas que sufren abusos.
En primer lugar, los dispensadores de atención de salud pueden aprender a preguntar a las mujeres acerca de la violencia de manera solícita. Pueden ofrecerles su simpatía y apoyo. Pueden ofrecerles tratamiento médico, asesorarlas, documentar las lesiones y enviarlas a servicios de asistencia jurídica y social.
El personal de servicios de planificación familiar y de salud reproductiva tiene obligación especial de ayudar porque:
  • El abuso tiene un serio impacto, aunque poco reconocido, en la salud reproductiva y el bienestar sexual de la mujer;
  • Los dispensadores de atención de salud no pueden cumplir bien sus funciones a menos que comprendan de qué manera la violencia y la condición subordinada de la mujer afectan la salud reproductiva y la capacidad de ésta para tomar decisiones;
  • Los dispensadores de atención de salud reproductiva están en situación estratégica para ayudar a reconocer a las víctimas de la violencia y a conectarlas con otros servicios de asistencia a la comunidad.
Los dispensadores de atención de salud pueden asegurar a las mujeres que la violencia es inaceptable y que ninguna mujer merece que la golpeen, abusen sexualmente de ella o le inflijan sufrimientos emocionales. Como dijo una cliente (379), "La compasión va a abrir la puerta. Y cuando nos sentimos seguras y podemos tener confianza, las cosas son muy distintas."

Respuestas de la sociedad

Los agentes de salud no pueden transformar solos el ambiente cultural, social y legal que causa y tolera la extendida violencia contra la mujer. Para terminar con la violencia física y sexual se necesitan compromisos y estrategias a largo plazo en los que intervengan todos los segmentos de la sociedad. Numerosos gobiernos se han comprometido a acabar con la violencia contra la mujer y han aprobado y puesto en vigor legislación que garantiza los derechos jurídicos de aquélla y castiga a los culpables. Además, las estrategias centradas en la comunidad pueden concentrarse en habilitar a la mujer, llegar a los hombres y cambiar las creencias y actitudes que permiten el comportamiento abusivo. Sólo cuando la mujer ocupe el lugar que le corresponde en la sociedad, en pie de igualdad con el hombre, la violencia dirigida contra ella no será ya una norma invisible sino una horrible aberración.

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